
I
Me tiene harta Julia, por lo demás ya queda tan poco de ella. Mi interior ya no era el mismo, ahora por fin estoy trifurcada, tengo tan dominada a la bacteria, que la mayor parte de mi sangre es absolutamente bacteriana. Las cosas que creía antes ahora tengo completamente claro porque son sólo un montón de porquerías. Ya no me calienta lo mismo, ahora deseaba degeneración, un poco de distorsión, soy una mujer perturbada, vi cosas, porque lo juro he visto cosas, de esas que son tan extrañas que no es posible dejar de pensar en ellas, no es posible que cosas así sucedan… o por qué simplemente vi eso… …mi parámetro de bien está modificado, casi desapareciendo. Me gusta dar orgasmos, casi más que recibirlos… me gusta mirar la dirección desorbitada que toman los rayos de placer emitidos por los ojos de aquel que siento eso porque yo estoy recorriendo sus sesos, con estimulación… si no creo que sea por mi cuerpo. No hay una sola persona que disfrute de mis tentáculos, bueno si hay bacteria en su sangre es posible. Por eso cada vez que tengo sexo, lo inyecto con la droga que nace en mi propia mente… y así sin más sin que lo note, de la manera más asquerosamente hábil para mentir que un puritano pueda ver en mi actuar. Pah!!, lo hago adicto a la droga que sólo yo “realizo”.
Me tiene harta Julia, por lo demás ya queda tan poco de ella. Mi interior ya no era el mismo, ahora por fin estoy trifurcada, tengo tan dominada a la bacteria, que la mayor parte de mi sangre es absolutamente bacteriana. Las cosas que creía antes ahora tengo completamente claro porque son sólo un montón de porquerías. Ya no me calienta lo mismo, ahora deseaba degeneración, un poco de distorsión, soy una mujer perturbada, vi cosas, porque lo juro he visto cosas, de esas que son tan extrañas que no es posible dejar de pensar en ellas, no es posible que cosas así sucedan… o por qué simplemente vi eso… …mi parámetro de bien está modificado, casi desapareciendo. Me gusta dar orgasmos, casi más que recibirlos… me gusta mirar la dirección desorbitada que toman los rayos de placer emitidos por los ojos de aquel que siento eso porque yo estoy recorriendo sus sesos, con estimulación… si no creo que sea por mi cuerpo. No hay una sola persona que disfrute de mis tentáculos, bueno si hay bacteria en su sangre es posible. Por eso cada vez que tengo sexo, lo inyecto con la droga que nace en mi propia mente… y así sin más sin que lo note, de la manera más asquerosamente hábil para mentir que un puritano pueda ver en mi actuar. Pah!!, lo hago adicto a la droga que sólo yo “realizo”.
1 comentario:
Publicar un comentario