lunes, 10 de septiembre de 2007

la b a c t e r i a


II
La bacteria es una droga que no existe, invitada por mí. La realizo porque la actúo, logro que las persona que quiera puedan verla (la imaginan), absolutamente adictiva, si la inyecto, si hago que surja esa reacción química en sus venas, para siempre, por el resto de sus días, necesitará de la droga. No por un asunto de que su cuerpo le pida una sustancia determinada, con el fin que sea, con tal de provocar ciertos estímulos en el hipotálamo.
Esta es una droga que no existe, provoca sólo alucinaciones. Por lo tanto es su mente, la que grita de manera rasgada en los tonos agudos, y reventada en los bajos, distorsionada de la armonía… bacteria!
Bacteria, la huelo… hacia allá, algo me dice que en ese lugar…soñé con ella… bacteria, bacteria… te deseo, te deseo…te deseo. Y listo así de simple los envuelvo en mis tres tentáculos (además de mis brazos humanos). Y para siempre desean nuevamente la secreción de mis ventosas… las ventosas de mi tercer tentáculo… ya llegará el momento en que hable de él… lo haré… él porque definitivamente es masculino.

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