viernes, 29 de febrero de 2008

Bs


Quadaba lejos... su hogar estaba muy lejos. Pero realmente sentía ganas de estar frente a él.
Tan solo pensaba en eso... se sentía bien.
En un autobus con olor a metal impreganadao en sus "cortinas", el sonido de cada moneda de $100, estaba acompañado de un olor asqueroso...metal manoseado, por todas las personas que van en el vehículo al cuadrado.


Mi mejor amiga estaba celebrando sus cinco años, era 29. Por fín era 29.

salimos fuera de esta estúpida "ciudad", incluso cruzamos un puente que unía este lugar con la ciudad.

Había gente intimidante, en casi todas las esquinas. Pensaba que sería algo muy malo estar ahí sóla. No me separaba de "m", mi amiga de 5 años. Estaba pendiente a cualquier movimiento de ella, sentía un poco de miedo mientras seguíamos entrando en ese lugar.

Había mucha basura en las calles, alcantarillados rotos, el agua escurría por donde no devía, el olor...asqueroso.


Después de cuatro cuadras más, nos bajamos y Bs ("el negrete"), nos grito desde su ventana del 4to piso: !m!!! aquí!


Tenía un aspecto desafiante, intenso, sobre todo sexual.
Movía los tentáculos de una manera evidente y majestuosa, sabía cómo era su cuerpo.
Sin ningún pudor respondía a mis insultos, no dudaba en responderme en última instancia por lo menos con una mirada.

Cantaba desde el baño, no cerró la puerta. Hablába con nosotros.
Cuando por fín terminó de mirarse en su altísimo espejo, atravesó el umbral, entendí toda mi ansia por aquel momento.

Exasperó un poco mis sentidos... todo se transformó en bacterias, el lugar no fue el mismo.

Se acercó y mientras me apretaba contra él, ostentó sus elegantes ventosas.
Luego simplemente hice todo otra vez.
Pero con otro mulato, en otro lugar.

1 comentario:

Tereza dijo...

creo que sé de que puente hablas...


debemos jugar....