Letrero: voz de jusucristo en el desierto.En el interior del templo, a las mujeres se les prohíbe mostrar el rostro mientras se realiza la oración, cortarse el cabello, usar pantalones en vez de falda(cuyo final tiene que ser en los tobillos), he escuchado entre voces femeninas de este pueblo, que la presencia de Dios se siente más fuerte estando dentro de una congregación así, secta, para precisar (no creen en la Santísima Trinidad).
...miré una sola vez más el lugar donde estaba, luego entro, y mientras atravieso el umbral, veo como unos hombres de rodillas, rien a carcajadas, fuertes, asperas,derraman saliva.Sus ojos cerrados, sus mejillas coloradas, las pulsaciones...yo las puedo captar son ininterrumpidas, él está alterado,luego me asusto. Me fijo que al fondo del templo hay hombres que caminan de un lado a otro, recorriendo unos tres metros antes de voltear, mientras dicen palabras que no existen, siento un poco más de temor,un par de escalofríos.
Luego veo que en las bancas hay personas que oran en silencio, de rodillas, sus ojos cerrados.
II
Recordé, palabras de mi abuela.
"a mí me gustaba ir a esa iglesia porque prohibían ir a fiestas, me preocupaba no poder seguir con mi vida...imagínate tener un bebe, y como yo estaba a cargo de mí y 5 hermanas, preferí que fuese así....eso si, no podía modificar el templo del espíritu santo que Dios me había asignado".
Caminé hasta el púlpito, me puse delante de el, y descubrí mi rostro.
Luego saqué a relucir, los hermosos colores y la sofisticada forma de mis tentáculos, me elevé, hasta tapar el púlpito.
Trinidad caminaba por ese lugar, ahí no le rezaban, se sentía agusto en ese lugar.
De interminables manera, la arrebaté de bacterias.
2 comentarios:
Te espero...
lo recuerdas?
"Gaspar"
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